Cómo Isco pasó de 112 a 81 kilos, y de no controlar sus hábitos a ser dueño de su cuerpo y su mente
Isco me contactó porque había tenido sobrepeso toda su vida, sin saber cómo perder esa grasa y pasar a tener un físico y una vida saludable. Lo había intentado varias veces por su cuenta, apuntándose al gimnasio, cuidando lo que comía, sin conseguir sostenerlo en el tiempo. Cometía los mismos errores que comete casi todo el mundo al empezar solo: en el gimnasio solo hacía cardio, nada de fuerza, y en la comida se limitaba a ensalada, sin ningún carbohidrato.
Cuando empezamos a trabajar juntos, lo primero que hicimos, de la mano de Aureon Nutrición, fue subirle la cantidad de comida. Al contrario de lo que se suele pensar, comer más (pero mejor) reactivó su metabolismo y le permitió perder grasa de forma sostenible, con alimentos saciantes y de baja densidad calórica. Al principio ni siquiera podía terminarse el plato, y aun así fue bajando de peso de forma progresiva y constante, sobre todo en las primeras semanas.
Hoy Isco sabe comer de verdad: tiene hambre real, no ansiedad por comer, y prioriza alimentos de calidad incluso trabajando en McDonald's, rodeado de comida rápida todos los días, algo que, si lo piensas, dice más de su cambio de mentalidad que cualquier cifra en la báscula.
En la parte de entrenamiento, primero valoramos las posibles descompensaciones para prevenir lesiones y evitar dolores. Después trabajamos la técnica de cada ejercicio hasta que pudiera moverse con seguridad, y solo entonces empezamos a meter carga y a construir fuerza y masa muscular. Con la planificación correcta, hoy llevamos más de 3 años entrenando juntos sin dolor, y sin dejar de avanzar.
Un ejemplo de superación real. Y como siempre digo: esto no habría sido posible sin el trabajo y la disciplina del propio Isco. Enhorabuena, Isco.